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Eduardo Suárez: "La gran pesadilla que tenemos hoy los periodistas es acabar produciendo contenido basura"

Eduardo Suárez (León, 1979) ha sido corresponsal en Londres y Nueva York. Co-fundador de Politibot y El Español, ha trabajado para medios como El Mundo y Univisión. En abril de 2014 puso en marcha, junto a María Ramírez, el blog No hace falta papel sobre innovación y tendencias periodísticas. Además, Suárez ha recibido el prestigioso Premio García Márquez de Periodismo (2014) por un reportaje publicado en El Mundo sobre el 25 aniversario del Exxon Valdez. Ha impartido un taller en el Máster de Innovación en Periodismo.  

P. Politibot se ha consagrado como una de las innovaciones más interesantes del reciente panorama mediático en España. ¿Cómo surgió la idea?

R. Como todos los años, en Austin se celebró un congreso de periodismo al que asistimos María Ramírez y yo. Allí nos dimos cuenta de que había una tendencia que estaba emergiendo en los EE.UU., la de utilizar los bots como canal de información. Los bots son una especie de mecanismo que te permiten hablar con tu audiencia en una aplicación de mensajería. En concreto, nos llamaron la atención dos: Purple que funcionaba a través de SMS y el bot de Quartz para IPhone, que simulaba una experiencia similar a una conversación en Whatsapp. Esto sucedió en abril de 2016, cuando yo acababa de abandonar El Español y se celebraban las segundas elecciones en España. Por ello, se me ocurrió que podíamos hacer un experimento con un proyecto parecido para cubrir esas elecciones generales.

P. ¿Por qué decidieron “inaugurarlo” el 9 de junio de 2016 coincidiendo con el sondeo preelectoral del CIS?

R. La plataforma se inauguró ese día a propósito porque pensábamos que era un momento de mucha exposición mediática. Empezaba una campaña electoral esa misma noche y lanzamos Politibot a mediodía. El sondeo del CIS era interesante porque nos permitía obtener datos de usuarios. Por ello, hicimos una especie de juego para preguntarle al usuario cada vez que entraba al bot. Cada nuevo usuario recibía un mensaje que decía “¿Quieres saber cómo vota la gente como tú?”. Además, preguntaba edad, género y localización. Estos datos se guardarían y serían relevantes en otras ocasiones para ofrecerles algún contenido específico. Básicamente, consistía en un intercambio de datos por información política personalizada.

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P. ¿Cuáles son las claves del éxito de Politibot? ¿Hacia dónde va a evolucionar?

R. Hay un punto de innovación en nuestro proyecto, porque era algo que no se había hecho antes en España. Es el primer bot de noticias y, como todo lo nuevo, tiene una exposición extra. Por otro lado, fue la voz, el tono con el que Politibot se dirige al usuario. Desde el principio teníamos muy claro que había que construirle una personalidad y que había que darle una particular forma de expresarse. Queríamos jugar con el humor, que fuese un robot un poco torpe, pero simpático, amable e irónico en algunas cosas. Además, es un robot que te manda muchos GIFs y te dice cosas divertidas. Estamos acostumbrados a la seriedad en los medios, por ello, la naturalidad de Politibot ayudó a que fuera un producto de éxito.

P. ¿De qué manera influye este tipo de proyectos en el periodismo político?

R. El periodismo político en España está muy centrado en las declaraciones -lo que dice Pedro Sánchez y lo que le responde Susana Díaz-. Por ello, nosotros intentamos que, aunque cada vez se hace más y no somos los únicos, Politibot estuviera muy centrado en dar contexto a problemas concretos y en intentar ofrecer datos al usuario. Desde el principio, tuvimos muy claro que tener gráficos sobre, por ejemplo, el desempleo o la sanidad, era una de las señas de identidad del proyecto y así continuamos haciéndolo. Lo esencial es el contenido que puedes consumir en la plataforma, sin salir de ahí, sin irte a ningún otro enlace.

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P. ¿Es un proyecto pionero a nivel mundial?

R. No, es un proyecto pionero en España, pero no mundial. No ha habido ningún bot de noticias que haya tenido tanto impacto. Ahora bien, viendo lo que se está haciendo con bots en otros países, creo que podemos estar orgullosos. No tenemos nada que envidiar a proyectos como los de la BBC o el New York Times. El servicio público de radio, televisión e internet de Reino Unido, por ejemplo, ha lanzado hace poco un bot sobre las elecciones británicas y, en mi opinión, hay algunas cosas que podrían hacerse mejor. De hecho, la experiencia que tenemos nosotros nos ha dado un conocimiento sobre bot que no tiene, a día de hoy, mucha gente en el mundo.

P. ¿Tienen planes para buscar vías de ingresos que permitan hacerlo sostenible?

R. Tenemos varios, pero hay una vía que es evidente: la de la plataforma. Contamos con una plataforma de bots y queremos que medios o empresas paguen por utilizarla. Sabemos que los robots son considerados como una de las tendencias del año en comunicación y que hay empresas interesadas en tener el suyo propio (Nestlé o Decathlon). Por otro lado, hay otras opciones, como patrocinar el bot y que el mensaje de cada día que te manda Politibot tenga un patrocinador. Creo que no molestaría demasiado al usuario: eso es, por ejemplo, lo que pasa en una newsletter patrocinada por Endesa.

Asimismo, podríamos cobrar por una versión más específica o crear una especie de programa de socios especiales de Politibot que puedan pagar por un contenido premium. Aunque eso resulta más complicado ahora mismo porque requeriría tener más recursos, es algo que no descartamos a medio plazo.

P. En Politibot están experimentando con podcasts, ¿qué resultado están dando?

R. Estamos muy contentos, es algo que nunca habíamos hecho y nos llamaba mucho la atención. Ana Ormaechea, que posee una plataforma de podcasts, Cuonda, nos ofreció producir uno para Politibot. Nosotros hacemos el contenido y ellos montan el sonido, le añaden efectos, músicas, y la verdad es que el resultado es muy profesional. Más o menos, ahora mismo, hemos conseguido la misma audiencia en el bot que en el podcast. Por tanto, creemos que van creciendo de la mano. La gente que abre el bot normalmente escucha el podcast y viceversa. Es una manera de crear otra rutina con nuestra audiencia.

Así pues, tenemos la diaria que es el mensaje que envía Politibot una vez al día de lunes a viernes y el podcast que lo hacemos cada 15 días. Estamos muy agradecidos por la acogida que ha tenido, hay mucha gente que nos ha dicho “no existía algo así en España” y ése es el mejor piropo que nos pueden decir. Nuestro objetivo era que el podcast se pareciese lo menos posible a una tertulia como los programas de radio. Pretendíamos que fuera cada día de un tema y que el objetivo fuera comprender ese tema, en vez de hablar de un poco de todo, que es lo que pasa mayoritariamente en las tertulias.

“Estamos muy agradecidos por la acogida que ha tenido el podcast de Politibot. Mucha gente nos ha dicho que “no existía algo así en España” y ése es el mejor piropo que nos pueden decir”

P. ¿Cómo considera que puede renovarse la forma tradicional de cubrir la política, que suele basarse en declaraciones, espectáculo e imágenes superficiales?

R. Hay varias formas de cambiarlo, pero me centraría en dos. Una es con datos, intentando centrarse más en los problemas y menos en las personalidades de los políticos. Creo que hay demasiada información sobre cosas que no tienen impacto en tu vida y se habla poco de las que realmente afectan: las tasas de la universidad, los alquileres, de si es bueno o malo promocionar la compra de vivienda… Y otra, complementaria, consiste en elaborar historias en profundidad. Esas historias son complementarias a los datos porque a veces te dicen dónde tienes que ir a hacer la historia, pero son caras porque hay que dedicarles mucho tiempo. Por eso, el bot es interesante, porque te ofrece la posibilidad de explicar cosas de una manera sencilla y cercana en menos espacio.

image alt textEduardo Suárez, antes de la clase en el Máster.

P. Desde su experiencia, ya que ha cubierto diversos procesos electorales, ¿qué tendencias innovadoras destacaría en la cobertura de las últimas elecciones en EEUU?

R. La tendencia absoluta ahora mismo en los EEUU son los podcasts, es increíble la cantidad que se ha generado. Se están creando podcasts de absolutamente todo y estoy seguro de que esa tendencia va a llegar a España. El New York Times (NYT), por ejemplo, hizo un post sobre dos cosas innovadoras que han hecho recientemente: su podcast diario “The Daily” y sus bots, uno sobre las elecciones y otro sobre los Juegos Olímpicos de Río. Creo que esas son las dos tendencias más evidentes. Además, recomiendo lo que hizo en directo el NYT con los resultados electorales. Tenían un modelo en tiempo real donde iban mezclando los datos de escrutinio que entraban con los datos que ellos tenían de las encuestas. Por tanto, fueron los primeros en predecir que Donald Trump, realmente, iba a ganar las elecciones.

P. En este sentido, ¿a qué medios, tanto nacionales como internacionales, considera que merece la pena seguirles la pista porque están innovando?

R. Por supuesto, Quartz. Es un referente y hay que seguirlo para todo lo relacionado con los bots. A su vez, los más evidentes, el Whasington Post y el New York Times porque son los que más recursos tienen y están dedicando muchísimo dinero a innovar. No obstante, también otros más pequeños como Five Thirty Eight que son los mejores con los datos y hacen cosas espectaculares con ellos.

P. ¿Por qué defiende la necesidad de reportajes elaborados “a fuego lento”?

R. Eso es una expresión que alguien se inventó, y que la gente ha ido repitiendo. No es que defienda una cosa u otra, es que creo que el tipo de historias que hemos hecho toda la vida en los periódicos, de unas 500 palabras con dos o tres fuentes, las definiríamos como “del montón”. Eran las que cabían en una página de periódico impreso y son las historias que muchos medios seguimos haciendo. Creo que es un error absoluto, estamos en un entorno en el que las historias que tienen éxito son las que te informan de una manera breve, concisa y de un vistazo de lo que está pasando. A su vez, están las historias hechas en profundidad después de haber hablado con mucha gente o de haber estado durante un tiempo en un sitio. Por tanto, las que están condenadas a morir son las historias que no son ni una cosa ni la otra. Historias mediocres, que publican todos los medios y que están basadas en dos declaraciones.

“Estamos en un entorno en el que las historias que tienen éxito son las que te informan de una manera breve, concisa y de un vistazo de lo que está pasando”

P. ¿Cómo surge la idea del proyecto #nohacefaltapapel?

R. Era un blog que teníamos María Ramírez y yo. Lo empezamos porque, tras un periodo en EE.UU., nos interesaba mucho la innovación periodística. Fue una oportunidad para aprender cosas nuevas, conocimos a los creadores de Quartz y a Ken Doctor, uno de los hombres que más sabe de medios en EE.UU. Posteriormente, fue el nombre que adoptó la empresa de El Español, aunque ya no lo tiene. Reflejaba muy bien el espíritu inicial del proyecto, que es que no hacía falta papel. No significa que lo odiemos ni nada, de hecho, continuamos leyendo en papel. Nosotros defendemos que realmente no hace falta tener una revista o un periódico de papel para hacer periodismo de calidad. No tienes por qué rebajarte ni hacer cosas terribles, como vemos muchas veces en los medios digitales, para tener audiencia. Esa era la apuesta que teníamos, creo que funcionó durante el tiempo que pudimos hacerla funcionar, tuvimos muchas visitas e hicimos un proyecto muy digno.

image alt textEduardo Suárez, imparte una sesión sobre desarrollo de proyectos periodísticos

P. ¿Qué consejo daría a un periodista recién graduado que busca incorporarse al mercado laboral?

R. Hay mucha gente que le va a decir que la situación es un desastre y que no va a encontrar trabajo. Creo que hay que ser más optimistas. No es cierto que no es un buen momento, sino un momento mucho más interesante. Hay muchas más posibilidades para crear un medio propio y, aunque no consigas que sea rentable a corto plazo, la propia experiencia de crearlo es muy valiosa. Estoy convencido de que los nuevos medios los van a inventar las próximas generaciones. Tienen muchas herramientas y una visión mucho más realista de cómo son los medios ahora y cómo van a ser dentro de 10 años. Deben emprender, intentar hacer un proyecto y pensar para qué audiencia iría dirigido. Sería algo similar a lo que hacen en el Máster de Innovación en Periodismo de la UMH. Es útil trabajes donde trabajes, aunque solo sea el ejercicio de buscar una audiencia, un nicho, pensar cómo financiarlo…Quizás es lo más valioso que puedes hacer al terminar la carrera.

“Hay muchas más posibilidades para crear un medio propio, y aunque no consigas que sea rentable a corto plazo, la propia experiencia de crearlo es muy valiosa”

P. Acaba de publicar un ebook, junto a María Ramírez, sobre los 100 primeros días de Trump. ¿Qué nuevos proyectos tiene en mente para los próximos meses?

R. Muchos. A principios de junio, vamos a hacer otro ebook. Como este ha funcionado bastante bien, según nos ha dicho la editorial, vamos a elaborar otro sobre el Reino Unido. Celebran las elecciones el 8 de junio y queremos hacer un ebook más o menos del mismo tamaño, de unas 13.000 palabras, que pueda leerse en una hora y media. El Reino Unido es un país que va a pasar en los próximos meses por un proceso muy difícil, que es separarse de la Unión Europea, y va a tener que empezar un proceso de negociaciones que no ha ocurrido anteriormente. Por otro lado, lo más importante ahora es cómo conseguir que Politibot sobreviva, porque creemos que es valioso lo que tenemos. Una audiencia que no es masiva, pero respetable, 4.300 usuarios en Telegram y algunos más en Facebook. Consideramos que es como un buen germen para ir llegando cada vez a más gente con un contenido del que no tengamos que avergonzarnos. La gran pesadilla que tenemos hoy en día los periodistas es acabar produciendo contenido basura.