¿Hacia dónde van los labs de medios? La alternativa es transformación o cierre

Durante la última década, los medios europeos han recurrido cada vez más a los laboratorios de medios para afrontar el acelerado cambio tecnológico, la transformación de los hábitos de la audiencia y las crecientes presiones económicas. Un equipo de investigación en el que participo, con colegas de seis países, hemos publicado en la revista Journalism Studies el artículo «Sandbox Journalism: The Role of Media Labs as Innovation Drivers in European News Organisations» (Periodismo sandbox: la función de los laboratorios de medios como motores de innovación en las organizaciones de noticias europeas), que puede descargarse gratuitamente. Aquí comparto las claves de la investigación .y las incógnitas sobre su futuro.

Nuestro análisis comparativo en seis países arroja luz sobre cómo funcionan estos laboratorios, qué tipo de innovación fomentan y qué condiciones favorecen o limitan su trabajo. Hemos entrevistado a los responsables de doce laboratorios de medios de comunicación en España, Italia, Bélgica, Portugal, Alemania y Reino Unido. Hemos comprobado que no son departamentos uniformes, sino que se hallan integradas en sistemas mediáticos, culturas y realidades económicas muy diferentes. En España, analizamos los labs de RTVE y El Confidencial. Por cierto, que el Lab de RTVE parece que ya no está activo: no ha lanzado ningún proyecto desde mayo de 2025.

En esencia, los labs de medios funcionan como «sandboxes» para la experimentación, es decir, espacios diseñados para poner a prueba ideas que serían difíciles de llevar a cabo dentro de las rutinas y presiones de la producción diaria. Sin embargo, la investigación demuestra que estos laboratorios son más que incubadoras de ideas: funcionan como lugares estratégicos a través de los cuales los medios intentan mantener su relevancia, legitimidad y posición competitiva dentro del panorama nacional. Sus proyectos buscan satisfacer tanto las necesidades organizativas como las de la audiencia, mientras que los profesionales de los labs lidian a menudo con la resistencia cultural, la complejidad organizativa y las limitaciones de financiación en los diversos países europeos.

Tendencias en los laboratorios de medios europeos

Uno de los hallazgos más significativos es la identificación de tres arquetipos dominantes de laboratorios de medios, cada uno de los cuales refleja una visión diferente de lo que significa la «innovación» en el periodismo.

El primer arquetipo comprende los labs orientados a la creatividad, que hacen hincapié en la experimentación con formatos, narrativas y sistemas de trabajo. Estos labs tienden a priorizar la exploración narrativa y el desarrollo tecnológico, a menudo sin usar métricas de éxito rígidas. Algunos ejemplos son: RTVE Lab en España, VRT Sandbox en Bélgica, Deutsche Welle Lab en Alemania, Lab24 en Italia y RTP Lab en Portugal. Se dedican a los formatos interactivos, la visualización de datos, la experimentación audiovisual y el uso de la IA. Para ellos, la innovación se define menos por los resultados comerciales medibles y más por el aprendizaje y el cambio cultural.

El segundo arquetipo lo constituyen los labs orientados al negocio, que institucionalizan la innovación como una actividad estratégica. Su objetivo principal es alienear la experimentación con la sostenibilidad de la organización, el crecimiento de la audiencia y la monetización. El Confidencial.LAB en España, BBC News Labs en el Reino Unido, la Unidad de Desarrollo de Nuevos Productos del Financial Times y el recientemente cerrado HH Lab en Alemania ejemplifican este enfoque. Trabajan con equipos multidisciplinares, proyectos estructurados, investigación de usuarios y planes de viabilidad. La innovación es una actividad que genera valor demostrable, a través de productos, flujos de trabajo mejorados y oportunidades de negocio escalables.

El tercer arquetipo abarca los labs centrados en la educación, que consideran la innovación como aprendizaje basado en el desarrollo de capacidades. Campus DPG en Bélgica y JN&DN Media Lab en Portugal ilustran este modelo. Estos labs promueven la formación, la transferencia de conocimiento y la alfabetización mediática. La innovación consiste en dotar a los periodistas, los estudiantes y al público de habilidades y perspectivas, reforzando así la capacidad de adaptación de la organización y sus relaciones con la sociedad.

Una tendencia común a los tres arquetipos es que los labs funcionan cada vez más como unidades interdisciplinares que traspasan fronteras. Conectan las funciones editoriales, tecnológicas y empresariales dentro de las organizaciones y, a menudo, forjan alianzas con empresas emergentes, universidades o clientes externos. Esta labor transfronteriza permite a los labs ser “punta de lanza” en un ecosistema mediático en rápida transformación.

Al servicio de las organizaciones y de la audiencia

Un tema central es la doble orientación de los proyectos que impulsan los labs. Por un lado, prestan servicio a sus organizaciones matrices, apoyando su estrategia. Introducen herramientas, desarrollan conocimientos internos y flujos de trabajo. En muchos casos, los labs también mejoran la reputación del medio al ganar premios, atraer talento y apuntalar la innovación.

Por otro lado, muchos proyectos tienen como objetivo explícito mejorar la experiencia del usuario, el compromiso y la accesibilidad. Los formatos interactivos, el periodismo de datos, los contenidos personalizados y las estrategias de distribución multiplataforma están diseñadas para tratar de fomentar el engagement con la audiencia.

Nuestra investigación revela que los laboratorios de mayor éxito tienden a equilibrar estas dos orientaciones. Los labs que se centran exclusivamente en la experimentación interna corren el riesgo de aislarse de la realidad de las redacciones, mientras que los que se basan en las métricas comerciales a corto plazo pueden socavar la función de servicio público del periodismo.

Resistencia cultural y complejidad organizativa

Los laboratorios de medios se enfrentan a serios retos. Uno de los mayores obstáculos es la resistencia cultural dentro de las organizaciones informativas. Algunos periodistas, acostumbrados a las rutinas establecidas, perciben los laboratorios con recelo, y los ven como elitistas o alejados del periodismo “real”. Esta resistencia se intensifica a menudo cuando los laboratorios se hallan separados estructuralmente de la redacción o cuando su labor se comunica de manera deficiente.

La complejidad organizativa agrava este problema. Las grandes emisoras públicas, como la BBC o RTVE, funcionan con estructuras burocráticas, sistemas heredados y múltiples niveles de toma de decisiones. Los laboratorios dentro de estas organizaciones deben actuar como «constructores de puentes», impulsando las prioridades editoriales, las novedades tecnológicas y las limitaciones institucionales. La creciente politización de algunas corporaciones, como RTVE, ha puesto en entredicho la eficacia de estos departamentos y, de facto, ha paralizado su desarrollo por causas que se desconocen.

El artículo destaca que la integración con el resto del medio de comunicación es determinante. Algunos labs que mantienen una estrecha colaboración con los equipos editoriales e integran sus innovaciones en los flujos de trabajo tienen más probabilidades de lograr un cambio duradero. Por el contrario, los que funcionan como unidades aisladas, corren el riesgo de convertirse en algo simbólico, en vez de transformador.

Restricciones de financiación y diferencias nacionales

La financiación es otra restricción que varía significativamente según el contexto nacional. Los labs de medios de servicio público suelen depender de una financiación estable pero políticamente sensible, mientras que los laboratorios privados deben justificar su existencia mediante criterios medibles o valor estratégico. El cierre del HH Lab de Alemania ilustra cómo los marcos legales y las prioridades de financiación —las subvenciones que favorecen la distribución impresa frente a la innovación digital— pueden socavar su sostenibilidad.

Los labs del norte de Europa tienden a operar en entornos de innovación más formales, con procesos claros y estructuras profesionalizadas, aunque no son inmunes a la presión financiera. Por su parte, los labs del sur de Europa se enfrentan a una mayor inestabilidad económica, la lenta renovación generacional y recursos más limitados. Sin embargo, suelen compensarlo con modelos de innovación flexibles y el compromiso cultural.

Los laboratorios educativos cuentan con una dinámica de financiación completamente diferente. Su dependencia de socios externos, instituciones académicas o formación, los hace vulnerables a cambios sociales más amplios, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19. No obstante, su valor social, especialmente en materia de alfabetización mediática, los posiciona como actores importantes más allá de la lógica comercial.

¿Qué futuro tienen los labs de medios?

Aunque algunos labs pueden cerrar o reestructurarse, el propósito al que responden —crear un espacio para la experimentación y la reflexión estratégica— sigue siendo necesario. Los medios siguen enfrentándose a la disrupción tecnológica, la fragmentación de la audiencia y la incertidumbre económica, todo lo cual exige capacidad de adaptación.

Sin embargo, su futuro dependerá de su capacidad para evolucionar. Nuestro estudio indica varias opciones.

En primer lugar, se espera que los labs se integren más en las estructuras organizativas centrales de los medios, alejándose de los modelos periféricos o aislados. El reto es lograr que la innovación se distribuya cada vez más por toda la redacción, mientras que los profesionales de los labs actúan como facilitadores o como centros de transferencia, en vez de ser silos aislados.

En segundo lugar, crece el desarrollo tecnológico, en particular en torno a la inteligencia artificial, la automatización y la toma de decisiones basada en datos. Los labs desempeñan un papel crucial a la hora de testar las tecnologías, abordar las cuestiones éticas y garantizar los valores periodísticos. En lugar de limitarse a adoptar herramientas, los labs pueden configurar el modo en que las tecnologías se adaptan al periodismo con responsabilidad.

En tercer lugar, como se ha visto en la transformación del lab del Financial Times en «una plataforma para construir cosas», el énfasis puede pasar de los productos individuales a las capacidades que apoyan la experimentación continua. Esta evolución se ajusta a una concepción más sostenible y escalable de la innovación.

En cuarto lugar, se intensificará la colaboración externa con universidades, empresas emergentes, organizaciones cívicas e incluso otros medios que pueden ayudar a los labs a poner en común recursos, compartir riesgos y amplificar su impacto. Estas redes también impulsarán su papel de vanguardia en un ecosistema mediático tan cambiante.

Por último, es probable que las funciones educativas y sociales ganen protagonismo. Dado que la confianza en los medios sigue siendo frágil y persiste la desinformación, los labs que apuestan por la alfabetización mediática, la transparencia y la participación de la audiencia tendrán cada vez más importancia para la función democrática del periodismo.

Perspectivas de la evolución de los laboratorios de medios

  1. Cambio hacia la innovación abierta: Esto implica alejarse del desarrollo interno aislado y avanzar hacia asociaciones con startups externas, instituciones académicas e industrias tecnológicas. VRT Sandbox y RTP Lab ya utilizan este modelo, que les permite diversificar su base de conocimientos y ampliar su impacto.

  2. Integración de la IA generativa: A medida que la industria se enfrenta a la disrupción de la IAG, se espera que los laboratorios de medios estén en primera línea, probando y debatiendo cómo puede integrarse de forma ética en las redacciones.

  3. De silos a ecosistemas que fomentan un «espíritu de colaboración» en toda la empresa. El objetivo será hacer de la innovación una parte rutinaria del trabajo diario del personal, en lugar de una actividad separada y específica de sólo una parte.

  4. Dependencia del apoyo político: El futuro de muchos labs, especialmente los de servicio público, dependerá de si los responsables políticos proporcionan los marcos legales y los mecanismos de financiación necesarios para apoyar la innovación.

A modo de conclusión

Los labs de medios europeos no son experimentos ni soluciones uniformes. Se trata de respuestas organizativas moldeadas por los sistemas mediáticos nacionales, las culturas institucionales y las prioridades estratégicas. Estas tendencias — experimentación, interdisciplinariedad e innovación centrada en la audiencia— reflejan su esfuerzo continuo por conciliar la tradición con la transformación.

Desempeñan un papel crucial a la hora de ayudar a los medios a mantener su posición dentro del panorama periodístico nacional, mediante el desarrollo de proyectos innovadores que satisfacen tanto las necesidades organizativas como las expectativas de la audiencia. Al mismo tiempo, ponen de manifiesto tensiones inherentes en lo que se refiere a la resistencia cultural, la complejidad organizativa y la financiación.

Su supervivencia dependerá de la integración, la adaptabilidad y la claridad de sus objetivos. Es probable que los laboratorios de los próximos cinco años tengan que elegir: o se convierten en motores integrados del cambio continuo o cesarán en su actividad.

Referencia:

Bisso Nunes, A. C., Cools, H., Flores, A. M., Porlezza, C., Kretzschmar, S., Eyrich, J., García-Avilés, J.A. & Singer, J. B. (2025). Sandbox Journalism: The Role of Media Labs as Innovation Drivers in European News Organisations. Journalism Studies, 1–22. https://doi.org/10.1080/1461670X.2025.2594650

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