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¿Cómo organizar los contenidos en un medio digital? De las secciones a las "obsesiones"

Casi todas las ediciones online de los diarios y muchos nativos digitales continúan utilizando las tradicionales secciones. Sin embargo, algunos medios están innovando en la organización de los contenidos mediante la jerarquización en torno a temas de interés.

Las secciones han estado presentes en el periodismo durante siglos. Sobre todo, en el formato más tradicional: el papel. Estos compartimentos estancos han sido útiles para la profesión y para las audiencias - y siguen siéndolo en algunos casos - porque cumplen tres funciones principales:

  • Organizar los contenidos a través de las páginas, dotando al producto de un orden más o menos lógico.

  • Orientar al lector. Gracias a la coherencia editorial que hace que las publicaciones mantengan su estructura en cada número, los lectores pueden comprender el periódico, y “navegar” por él de forma sencilla.

  • Coordinar el trabajo periodístico. La división en secciones habitualmente sirve para estructurar las redacciones de los medios de forma sencilla y jerárquica. Para cada una de las áreas, existe un jefe de sección y una cadena de mando.

La evolución constante de la tecnología y de los hábitos de consumo de las audiencias ha transformado el panorama mediático de manera abrupta. La mayoría de periódicos tradicionales han saltado a la Red, y a la vez han aparecido medios nativos digitales que en algunos casos, como el de eldiario.es en España o el de Quartz en Estados Unidos, se han convertido en referentes periodísticos.

Estas mutaciones en la industria traen consigo el cuestionamiento de las secciones por diferentes motivos:

  • Los medios en internet no suelen ser paginados, por lo que ya no es necesario distribuir la información de manera encorsetada.

  • La comunidad, ahora usuarios y no lectores, ya no necesita ser orientada por el medio para disfrutar de sus contenidos. La audiencia maneja herramientas como las redes sociales o los boletines, que le ofrecen una curación personalizada de información, por lo que no está obligada a recorrer el producto periodístico por su cuenta para encontrar aquello que les interesa. A este respecto, resulta llamativo que un medio como Buzzfeed recibe el 80% del tráfico de su sitio web a través de redes sociales, y que en Quartz solamente el 30% de los usuarios acceden a través de la página de portada.

  • La falta de recursos y la promoción de la filosofía colaborativa en la profesión provoca que las redacciones sean menos numerosas y más horizontales en su organigrama. Ahora no parece tan necesario contar con una estructura de trabajo rígida que facilite las labores de coordinación del medio.

image alt textEl País sigue manteniendo las secciones al modo tradicional

Parecería lógico entonces que los productos periodísticos en internet no permanecieran anclados a un sistema de clasificación que se ha vuelto obsoleto. Sin embargo, prácticamente todas las ediciones digitales de los diarios tradicionales y muchos nativos digitales continúan utilizando secciones. En el otro extremo, algunos medios han introducido propuestas innovadoras en la organización de los contenidos mediante la jerarquización en torno a temas de interés.

Las obsesiones de Quartz

Quartz es un nativo digital nacido en septiembre de 2012 en el seno de la compañía Atlantic Media. Como medio de referencia entre los profesionales de los negocios de Estados Unidos, ha sabido interpretar como nadie las tendencias del mercado y las demandas de su comunidad.

En lo referente a la organización de la información en la web, Quartz ha sido pionero en prescindir de las secciones entendidas como compartimentos estancos. Para Gideon Lichfield, uno de sus editores, las secciones son “miembros fantasma” heredados de los periódicos en papel. Por ello, el medio divide los contenidos en lo que ellos llaman obsesiones: grandes temas de interés que se encuentran en constante revisión para recoger siempre las preocupaciones de su audiencia.

image alt text “Language” es una de las obsesiones de Quartz

Lichfield explica en un artículo para Newsthing que esta forma de clasificar las informaciones presenta dos tipos de beneficios para el periodismo. En un sentido práctico, existen temas que rozan la frontera entre varias secciones, y los periodistas deben estar preparados para cubrirlos desde todas las perspectivas. En un sentido más humano, hay historias que no se pueden fragmentar por su complejidad. Si el medio le muestra las piezas por separado a los usuarios, a estos les costará comprender el puzzle entero.

Una obsesión típica de Quartz, que servirá como ejemplo, es el cambio climático. Es imposible entender este fenómeno solamente desde un punto de vista económico, social, político, nacional o internacional. Para comprender bien el problema, es necesario aunarlos todos y, por supuesto, ponerlos en las manos de profesionales que se desenvuelvan bien en esos ámbitos.

Como el propio Lichfield reconoce, esa es una de las mayores complicaciones a la hora de cambiar secciones por obsesiones. Es difícil que un periodista alcance una especialización considerable en cualquier área del periodismo tradicional, por lo que es casi imposible que las llegue a manejar todas. La solución a este hándicap no es otra que la creación de equipos multidisciplinares de trabajo en torno a las obsesiones. Así, no solo cambia la forma en la que se distribuyen las noticias, sino la manera en la que se elaboran. Todo en beneficio de ofrecer una información más completa a su comunidad.