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Decálogo disruptivo sobre el periodismo en la Sociedad Red (y 2)

Ofrecemos la segunda entrega de las propuestas para transformar el periodismo en la Sociedad Red que iniciamos en el anterior post.

5. Conexión permanente con comunidades y redes

En cierto modo, la mayor esperanza para el periodismo reside en reconocer la oportunidad de cambio que ofrece la Red, en lugar de considerar estas transformaciones como una amenaza. Las redes sociales no solo sirven para hacer periodismo, sino también para re/producirlo y re/plantearlo, demostrando las ventajas del caos organizado que supone la Web social.

Las redes permiten tomar el pulso a los intereses y preocupaciones de los usuarios, más allá de las agendas mediáticas: “Hoy no se puede hacer periodismo sin las redes sociales, aunque el periodismo no puede agotarse en ellas”, afirma José Luis Orihuela. Si los hechos noticiosos se convierten en asuntos compartidos, los periodistas necesitan aprender a escuchar, a filtrar y a participar con eficacia en las múltiples conversaciones que se generan en las redes sociales.

 6. Tecnologías que desarrollen formatos, aplicaciones y coberturas

Una amplia gama de herramientas abren nuevas posibilidades en la producción de contenidos multimedia (audio, fotografía, gráficos, líneas de tiempo, mapas, vídeos, relatos multimedia expandidos), en el trabajo con móviles o tabletas y en el uso de aplicaciones complementarias a las redes sociales. Y la tecnología se halla en el ADN de los medios nativos digitales, con mayor versatilidad en la distribución e innovación tecnológica.

El uso de robots, drones y la realidad virtual, por citar tres casos, permite posibilidades innovadoras de producción y gestión de contenidos. También pueden ayudar a mejorar el periodismo otros avances, como la conectividad entre objetos, la monitorización de usuarios en tiempo real o los “mapas de calor” para analizar el comportamiento de los usuarios en la web. Sin embargo, la tecnología no es la panacea para la profesión. Las herramientas tecnológicas pueden responder al “qué” (procesar datos, estructurar información, generar imágenes virtuales) mientras que el periodista debe centrarse en el “cómo”: lo importante y lo noticioso.

7. Contenidos pensados desde y para el entorno móvil

El consumo de contenidos a través de dispositivos móviles está creciendo de forma progresiva, al integrar los contenidos con la funcionalidad de las redes sociales y canalizar la fidelidad de los lectores. Un volumen cada vez mayor de usuarios accede a los contenidos online desde el móvil, según el último informe del Reuters Institute. Ahora los públicos se mimetizan con los medios: llevan sus redes preferidas en el bolsillo y utilizan dispositivos móviles para comunicarse de modo permanente.

La experimentación con las posibilidades tecnológicas del entorno móvil abre la puerta a la consolidación de formatos innovadores. A este respecto, los profesores Aguado y Castellet proponen usar jerarquías informativas de contenidos asociados a la geolocalización, el uso de la realidad aumentada para la integrar el papel y el dispositivo móvil, así como explorar la viabilidad de las aplicaciones como formato específico y no solo como soporte de acceso a formatos periodísticos.

8. Gestión de datos masivos

Los grandes volúmenes de información que se registran y almacenan permanentemente, así como los sistemas empleados para procesar y extraer valor de esta información, generan datos masivos (Big Data). Las compañías tecnológicas lideran este sector por su enorme capacidad para recopilar datos de sus usuarios, y acumulan información con un valor inmenso para instituciones, gobiernos y empresas en todo el mundo.

Los periodistas pueden beneficiarse de las tecnologías de manejo avanzado de datos masivos. Las técnicas de “minería de datos” (Data Mining) permiten descubrir y explicitar la información oculta en las bases de datos. También el análisis de las métricas online permite evaluar los resultados, conocer de forma más precisa los comportamientos de los usuarios y ayuda a tomar decisiones.

 9. Modelos de negocio variados y sostenibles

Los medios exploran diversos modelos de negocio, con replanteamientos y búsqueda de soluciones para lograr la viabilidad. En nuestro país, existen numerosos casos que abren nuevas vías de financiación a través de modelos no convencionales, medios basados en cooperativas, o que buscan beneficios mediante sistemas de fidelización de socios y suscriptores, así como apuestas por el periodismo de proximidad.

Algunos proyectos promueven la independencia informativa para captar recursos económicos entre sus lectores. Otros han optado por lanzar webs que se financian a través de micro-pagos o diversos sistemas de crowdfunding, con el apoyo de miles de lectores. Se trata de iniciativas que buscan afianzar un periodismo independiente de los núcleos de poder, basado en el talento y con una decidida apuesta por los valores democráticos que impregnan la cultura profesional. Se trata de experimentar con diversas vías de ingresos: branded content, crowdfunding, ingresos internos de las apps, ingeniería de datos sobre perfiles de usuarios, etc.

 10. Transparencia y contrapoder

El proyecto profesional de cualquier periodista en la Sociedad Red ha de contar con los recursos y aportaciones de una ciudadanía que se sabe sujeto comunicativo de pleno derecho. Los ciudadanos demandan un periodismo que ejerza de contrapoder, fiscalizando a gobiernos e instituciones, y velando por sus derechos, como afirma Víctor Sanpedro.

Los medios se hallan sometidos a un mayor escrutinio por parte de los lectores, que son más críticos y exigentes. A través de redes descentralizadas que multiplican el impacto público y político, los ciudadanos generan un flujo de “contrapoder social” y relatos colectivos que aglutinan los valores democráticos, mediante un permanente debate, en el que medios y periodistas no pueden mantenerse al margen.

En definitiva, la información periodística desempeña un papel estratégico en el proceso de construcción del discurso público y en el ejercicio de las funciones ciudadanas. A pesar de la profunda crisis que atraviesa, el periodismo adquiere notable relevancia en las sociedades democráticas puesto que incide en aspectos esenciales sobre la legitimidad del sistema, la toma de decisiones y la mediación entre ciudadanos e instituciones.

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