Luces y sombras del periodismo local durante la COVID-19

El periodismo local se halla condicionado por la precaria financiación de las empresas informativas. En un mercado con una inversión publicitaria limitada y creciente competencia, la crisis de la COVID-19 complica la viabilidad de los medios locales. Los diarios y televisiones locales se han visto afectados por el desplome publicitario y la disminución de ingresos. Los nativos digitales locales, con plantillas escasas y nutridas de colaboradores y becarios, luchan por su supervivencia. La COVID-19 ha tenido un notable impacto en la profesión y graves consecuencias en el ecosistema mediático local, que analizamos en este artículo.

Relevancia de los medios locales

Aunque son uno de los sectores más vulnerables a las recesiones económicas, los medios locales si­guen constituyendo la principal fuente de noticias para los ciudadanos en la mayoría de los países de nuestro entorno. El valor del periodismo local cobra fuerza como respuesta a la estandarización comunicativa global. Se trata de una alternativa que fortalece una identidad autóctona ante la homogeneización cultural de la globalización y que potencia la consolidación de las comunidades en torno a las actividades deportivas, culturales, sociales y educativas en el entorno de proximidad.

En este contexto, un estudio realizado en la Universidad de Santiago por Cruz Negreira-Rey, Xosé López-García y Jorge Vázquez-Herrero, cataloga un total de 1.148 medios digitales locales en España, y evidencia el crecimiento relevante de estas iniciativas, inmersas en la búsqueda de nuevos modelos de negocio.  Los investigadores señalan que en muchos casos la edición digital es secundaria frente a la del periódico, radio o televisión, y no se actualiza con frecuencia. La precariedad de los medios digitales locales “puede obstaculizar su adaptación y desarrollo”, subrayan. “Con todo, el fuerte vínculo e identificación social que estos medios mantienen con su comunidad local e hiperlocal constituye su activo más valioso”, concluyen.

Mapa de los medios locales e hiperlocales en España. Fuente: estudio de Cruz-Negreira, López-García y Vázquez-Herrero.

La proximidad hay que entenderla también en su vertiente social, cultural o incluso psicológica. Sin embargo, resulta insuficiente definir un medio de comunicación local en función del marco geográfico donde se difunde, ya que esta dimensión se ha visto superada por el alcance de la publicación digital. Como señala el catedrático Xosé López:

“El diario local es un medio interpretativo de servicios, con el foco en la proximidad, sus raíces en el territorio, sus proyectos en la cercanía, pero con una visión más universal, y con el convencimiento de que es necesario innovar, implicarse en la vida de la comunidad, emplear las tecnologías actuales y buscar vías de colaboración con medios de similares características. Es un modelo que ha hecho un largo y difícil camino en el que ha redescubierto los renovados valores de la proximidad”.

La misión del periodismo local es contar lo que sucede en los ámbitos más cercanos, mediante una información caracterizada por el rigor, la precisión y el interés, ofreciendo una explicación de los antecedentes y las consecuencias, mediante la contextualización de los hechos. De acuerdo con la investigadora Anne Schulz en un reciente estudio publicado por el Oxford Reuters Institute for the Study of Journalism, las audiencias conceden gran valor a las noticias locales, por lo que los medios de proximidad resultan esenciales para que la ciudadanía participe en la vida de su ciudad y favorezca una auténtica integración. Sin embargo, el principal peligro reside en la facilidad con la que también cuentan los poderes locales para ejercer mecanismos de presión directa o indirecta sobre el periodista.

El periodismo local, en busca de la viabilidad

Sara Medialdea, redactora de la sección de Madrid en el diario ABC, señalaba en una entrevista realizada por la Asociación de la Prensa de Madrid que “el periodismo local en España se encuentra en un estado calamitoso. La crisis ha sido demoledora para la prensa. Y en la información local, la reducción de personal en los medios se está notando mucho. Si no se puede salir a la calle a hacer el “trabajo sucio” de buscar la información y hay que basarse en teletipos, ello va en detrimento de la calidad de la información”. Medialdea sostiene que “al ciudadano le preocupa si su médico de cabecera le puede tratar con regularidad, si el autobús va a llegar a tiempo, si hay una calle cortada… Es un error por parte de los medios no darle importancia a este tipo de cuestiones, que son mucho más cercanas y a las personas les interesan mucho”.

 “Nace el primer niño en Anoz (Navarra) en 63 años”; “El servicio de salud vasco dejó de detectar 1.695 tumores colon y 202 de mama en 2020 por la pandemia”; “Un colegio en Burguillos (Extremadura) busca alumnos para no cerrar”; “Málaga concentra nueve de los cien tramos más peligrosos para motoristas”; “Jorge Valentín ha perdido su casa engullida por el volcán de La Palma”. Se trata de titulares que encontramos en diversos medios locales, informaciones que difícilmente existirían sin el periodismo de proximidad y de profesionales cualificados para esta labor.

En nuestro país sigue existiendo un excelente periodismo de ámbito local y regional. Miguel Ángel Jimeno, profesor de periodismo en la Universidad de Navarra y autor del blog “La buena prensa”, otorga anualmente unos premios a las contribuciones periodísticas más destacadas en los medios españoles. Jimeno apunta que “lo bonito de estos premios es reconocer la labor del periodista que está en la calle, el que sale todos los días a trabajar en su barrio o en su ciudad” y avala que numerosos diarios locales desarrollan un excelente periodismo que a menudo encuentra escaso reconocimiento en la sociedad.

En este sentido, es necesaria la renovación en las formas de contar y presentar la información local: estar más cerca del ciudadano que de las autoridades, destacar lo importante junto con que le interesa a la gente, apostar por una agenda propia, ejercer el liderazgo informativo, ofrecer servicios que faciliten la vida de la gente, identificar las necesidades de los ciudadanos y tratar de resolverlas.

Es urgente asegurar la sostenibilidad de los medios locales, para evitar que la crisis de la pandemia provoque que algunas áreas geográficas se conviertan en auténticos “desiertos informativos”, como sucede en Estados Unidos o en algunas partes de Colombia, por citar solo dos casos. Una investigación publicada en septiembre de 2021 en Norteamérica revela que cuando se cierra un diario local, crece la corrupción de las empresas en la zona.

En España, la prensa regional ha sido pionera en implantar modelos de suscripción. Vocento y Prensa Ibérica cuentan con “muros de pago” en sus diarios, mientras que Heraldo de Aragón ha sido uno de los últimos regionales en apostar por un “muro poroso”. El peso de los grupos Vocento y Prensa Ibérica, que controlan numerosas cabeceras provinciales, es todavía patente, aunque han perdido influencia en los últimos años. Junto a ellos, existen una serie de diarios independientes hegemónicos en sus respectivos mercados: de gran tamaño (La Vanguardia, en Barcelona), medianos (Heraldo, en Zaragoza; La Voz de Galicia, en A Coruña; Diario de Navarra; Última Hora, en Baleares) o reducidos (La Voz de Almería, Segre, en Lleida; La Gaceta de Salamanca). Por ello, como argumenta Luis Palacio, editor de Digimedios, “no existe tal cosa como un mercado de la prensa local, sino distintos mercados”.

Algunos nativos digitales de ámbito nacional, como Eldiario.es y El Español, han apostado por una estrategia de crecimiento basado en implantar una red de nativos digitales locales. En palabras de Joan Checa, director gerente de Eldiario.es, “las ediciones locales nos aportan audiencia y ellas, a cambio, tienen un reconocimiento de la marca de Eldiario.es, que les sirve para competir en los mercados locales con otros medios”. Eldiario.es cuenta con ediciones en Andalucía, Cataluña, Norte, Canarias, Comunidad Valenciana, Cantabria, Murcia, Galicia, Castilla y León, Extremadura y Castilla La Mancha, basado en un modelo de cooperación y alianzas entre los diferentes proyectos, con los que comparte principios profesionales y sociales. En la mayoría de los casos, se trata de cooperativas, fundaciones o empresas diferentes a elDiario.es con las que la redacción central se coordina informativamente. En 2020 anunciaron sus planes para lanzar ediciones locales en Asturias, Baleares y La Rioja.

Por su parte, El Español prosigue con su estrategia de sellar alianzas con nativos digitales para crecer en tráfico web. En septiembre de 2016 firmó un acuerdo con el digital Navarra.com que implica el intercambio de contenido editorial, la suma de audiencias y la comercialización conjunta de publicidad. Ese mismo año, El Español suscribió acuerdos de fusión con el Diario de Avisos (Canarias) y Crónica Global (Cataluña). En abril de 2021, el diario dirigido por Pedro J. Ramírez entró en el accionariado de NOTICIASCYL para iniciar un proceso de convergencia empresarial, tecnológica y editorial. Esta operación se materializó a través de la empresa Obelisco Digital, artífice del éxito de los nativos locales Quincemil y Treintayseis en Galicia. La expansión regional prosigue en 2021 con la entrada en el capital de El Digital de Castilla-La Mancha y el lanzamiento de El Español de Málaga y El Español de Alicante.

La COVID-19 ha agravado la crisis de los medios locales

Por un lado, el confinamiento aceleró los cambios iniciados desde hace años en las formas de producción, distribución y consumo digital. Por otro, la pandemia ha impactado a las empresas editoras de una forma más profunda que la crisis económica de 2008, de la que muchas de ellas aún no se habían recuperado. El crecimiento del sector se ha visto mermado por las limitadas posibilidades económicas de las empresas de comunicación y por las dudas que muchas de ellas tienen sobre incrementar la inversión en el ámbito digital ante la crisis sostenida que atraviesan.

El ecosistema de los medios locales y comarcales es bastante precario, basado en una red de microempresas con una media de 5 o 6 empleados, aunque muchas son unipersonales. Este factor se presenta como una debilidad, pero a la vez como un elemento que puede favorecer su supervivencia en la medida en que esta se vincula con el interés de los ciudadanos por la información sobre su entorno más cercano.

En cualquier caso, la prensa local debe superar el desplome de los ingresos provocado por la COVID-19. De acuerdo con el consultor Enrique Yarza, “el retroceso ha sido mayor en el caso de la publicidad local, porque el cierre de comercios ha llevado aparejada la clausura de sus campañas de publicidad, una de las principales fuentes de ingresos de los diarios locales. Parece lógico pensar que, tras la crisis, se recuperará la inversión de los tres pilares de esa publicidad: la Administración Pública, el sector inmobiliario y el comercio y la distribución local”.

Para contrarrestar el descenso de ingresos, la Asociación de Medios de Información, solicitó al Gobierno la incentivación de la compra de espacios publicitarios en medios de comunicación a través de una desgravación fiscal del 30% de las inversiones en 2020 y el mantenimiento de los compromisos de inversión publicitaria de la Administración. La Asociación de Medios Digitales de la Comunidad Valenciana aglutina a 46 medios nativos digitales. En marzo de 2020, pidieron la puesta en marcha de un Plan de choque de ayudas a los medios para garantizar la continuidad de este servicio público esencial. El plan de choque incluía medidas como la suspensión de la cotización a la Seguridad Social de las empresas y los autónomos de la cadena de edición y comercialización de los medios durante la emergencia sanitaria, el 4% de IVA para publicaciones digitales, facilidad para implantar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo en los medios y ayudas para proyectos de digitalización de pymes del sector. Se trata de una estrategia similar a la de la Asociación de  Periódicos Digitales de Cantabria, integrada por 12 medios, que solicitaron una ayuda al Gobierno de Cantabria con objeto de paliar la crisis del sector de la información como consecuencia del impacto de la COVID-19.

Varios periodistas protestan en Huesca por despidos en medios locales. Foto: Heraldo de Aragón.

En otros países, sí existe un compromiso por parte de los gobiernos para apoyar a los medios locales. En Australia y Canadá, las administraciones están impulsando nuevas vías de financiación pública del periodismo local que apoyan la capacidad de los medios para ofrecer una mejor cobertura a las comunidades a las que sirven. La Comisión de la Competencia y del Consumidor de Australia favorece la deducción fiscal de las suscripciones personales como una forma de proporcionar apoyo financiero público a los medios locales. El presupuesto de Canadá también prevé la desgravación fiscal para las suscripciones a los medios que producen noticias de interés público.

En definitiva, el periodismo digital de proximidad ejerce una función de servicio público al facilitar información a la ciudadanía sobre lo que sucede en su entorno más cercano y luchar contra los bulos y la desinformación. Esta labor merece el respaldo de las instituciones y administraciones, mediante fórmulas que sustenten la viabilidad económica del periodismo local. Así, los medios de proximidad seguirán contribuyendo a la vertebración social de forma eficaz y fortalecerán los valores democráticos de la ciudadanía.

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