Nace ComunIA, un puente entre la universidad y el profesional ante el tsunami de la IA
La marea de la Inteligencia Artificial (IA) ya nos ha alcanzado. La ola trae consigo grandes cambios económicos, sociales y demográficos que nos obligan a revisar cómo y con quién compartimos conocimiento. Y aquí emerge ComunIA, el Centro de Comunicación e Inteligencia Artificial de la Universidad Miguel Hernández. Se trata de un proyecto abierto, que emerge de una clara convicción: la universidad debe acompañar a las personas durante toda su vida laboral y aprender de los problemas que encuentran en el día a día.
ComunIA nace con tres pilares:
- Formación práctica, crítica y especializada. Tenemos ya una oferta amplia de cursos, que además se irá ampliando y definiendo. Pero el centro estará listo para organizar programas a medida para cualquier empresa o colectivo que quiera compartir sus necesidades.
- La organización de eventos. Tendremos grandes jornadas abiertas como la que ahora te detallamos, pero también muchos otros más específicos. Algunos serán en nuestras instalaciones, pero también saldremos a donde nos reclamen los profesionales.
- Y la creación de una comunidad para cualquier persona interesada en la IA, la comunicación o sus múltiples intersecciones. Creemos que hay espacio y demanda para un hub especializado, avanzado y riguroso en el tejido social y empresarial de la zona.
Y todo esto despega el 16 de octubre. Ese viernes celebraremos, en el campus de Elche de la UMH, la jornada de apertura de ComunIA. La participación será gratuita, con inscripción previa y plazas limitadas. Tenemos un formulario para empresas y otro para profesionales, estudiantes y, sobre todo, antiguos alumnos.
Por la mañana, a partir de las 10:30, presentaremos oficialmente el centro y acogeremos una mesa redonda con demostraciones de aplicaciones. Servirá para compartir experiencias y presentar la formación especializada de ComunIA. Tendremos ya abiertos cuatro cursos (sobre agentes y automatizaciones, GEO y AEO, sistemas RAG y branding asistido), desplegaremos toda la oferta de formaciones y abriremos la puerta a cualquier sugerencia.
Después acogeremos un hackathon en el que resolver problemas de las empresas: desde mejorar la comunicación interna, automatizar la gestión de datos y crear contenidos hasta reforzar el posicionamiento de la marca. Aplicaremos metodologías de ideación para formular diferentes soluciones a problemas reales.
Ya por la tarde, habrá tiempo para un café y una cata de panettone. Y a las 18:00 comenzará Eureka! Música y Ciencia, con Jon Hernández, una sesión que combinará divulgación científica, música en directo y conversación. Su trayectoria tiene una relación especial con lo que estamos proponiendo. Fotógrafo de profesión, ha llevado su experiencia como comunicador y formador a la divulgación de la IA a través de su canal de YouTube, las entrevistas a especialistas y la dirección del Máster en IA de BIG School. Su participación nos permitirá hablar de una tecnología compleja con alguien que dedica buena parte de su trabajo a hacerla comprensible.
La animación anterior (obviamente hecha con una IA cada vez más potente incluso para estas tareas) refleja muy bien las claves y el contexto en el que se mueve este proyecto. Pero quizás merezca la pena ahondar un poco en el contexto. Y es que la IA que navega ahora a lomos de gigantes tecnológicos fue originalmente, y hasta hace bien poco, un velero universitario. Ya hace tiempo, desde faros como Stanford, reclamaron recuperar terreno en la investigación, tanto en el desarrollo como en la medición y el alineamiento. Pero también es cada vez más evidente la oportunidad de avanzar en los otros dos timones de esta institución: la transferencia y la docencia.
Las proyecciones oficiales estiman que la población de mediana edad irá ganando peso frente a los jóvenes. Muchos integrantes de la llamada Generación Z afrontan con incertidumbre la elección de sus estudios y de su futuro profesional. Al mismo tiempo, las competencias que exige el mercado laboral cambian a gran velocidad. En esta encrucijada, se necesitan oportunidades de aprendizaje más allá de los primeros años de la vida adulta. Hay profesionales que deben actualizarse después de años de carrera y personas que quieren comprender los cambios que afectan a su trabajo diario.
La educación privada hace tiempo que lo vio claro. Y hay ejemplos muy positivos. Pero la universidad pública también tiene mucho que aportar aquí. Se atisban oportunidades para abrirse a los profesionales, con formatos y horarios que permitan volver a estudiar sin descuidar todo lo demás. Para responder a estas necesidades, se han consolidado formatos como las microcredenciales, cuyo desarrollo impulsa la Comisión Europea. Estos cursos permiten abordar aprendizajes concretos sin comprometerse con una titulación larga. Pero eso no es suficiente. La universidad también tiene que desplegar programas formativos aún más ágiles y personalizados.

En un campo tan volátil como el de la IA, encontrar una formación solvente es un reto aún mayor. La universidad dispone de docentes, conocimiento e infraestructura para estar a la altura. Pero hace falta llegar a tiempo. De poco sirve tener esos recursos si nuestros plazos resultan incompatibles con las necesidades de quienes necesitan aprender. En la UMH tenemos docentes preparados para abordar los retos de la IA: profesores con amplio conocimiento del sector, las implicaciones y cómo aplicarla.
Porque además la recompensa es enorme, también para el docente. El trabajo que ya hemos realizado con empresas e instituciones (en redacciones, pero también en ámbitos tan diversos como la gestión municipal, el turismo o incluso la obra pública) nos deja una enseñanza clara: enseñar a adultos, que conocen bien su trabajo y tienen claro lo que buscan, resulta especialmente gratificante. La atención y el agradecimiento se notan, sobre todo, cuando encuentran algo que les abre puertas, les facilita la vida o les inspira.
El sector de la comunicación está atravesando una gran transformación. Pero no es el único. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que uno de cada cuatro trabajadores se verá afectado por la IA generativa. Y resulta que saber comunicar es clave en casi cualquier proceso: en la forma de ordenar la información de una empresa, trabajar en equipo, resolver problemas o explicar una decisión a un cliente. También interviene cuando damos instrucciones a una máquina, como un chatbot de IA, y comprobamos si ha entendido lo que necesitábamos.

Esta invitación se extiende a quienes ya están trabajando en la formación y la aplicación de la IA. Tenemos cerca iniciativas privadas como el Instituto de Inteligencia Artificial, a las que se suma la labor de divulgadores y formadores como el propio Jon Hernández. En el ámbito industrial, AIJU está compartiendo su experiencia de incorporación de la IA y sus aplicaciones. Queremos conocer ese trabajo y explorar colaboraciones. La universidad tiene tanto que aportar como aprender de quienes han sabido acercar estas herramientas a públicos y sectores diferentes.
Esa disposición a escuchar es parte del compromiso de ComunIA: devolver a la sociedad el conocimiento que genera la universidad y dejar que los problemas de la sociedad orienten nuevas preguntas. Ante este tsunami, nuestra responsabilidad es ayudar a que más personas comprendan lo que está pasando y puedan intervenir en ello. El rumbo que tome la IA también dependerá de las decisiones que seamos capaces de tomar juntos. En ComunIA tenemos claro que queremos tender ese puente. Y tú también puedes acompañarnos en ese viaje desde el principio.